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American Stanford

Kong, el juguete de moda para tu American Stanford

A tu American Stanford le encanta jugar y puede pasar horas y horas corriendo atrás de una pelota, un palo, una botella de plástico o cualquier otra cosa que le arrojes.

El juego es una actividad muy importante para nuestro compañero y es bueno estimular su práctica, tanto de cachorro como cuando ya es adulto.

Es de esta manera que los perros aprenden a relacionarse y a desarrollar habilidades, además de canalizar su energía, que de otro modo puede derivar en comportamientos destructivos y agresivos.

Por otro lado, el juego también permite hacer crecer el vínculo dueño-mascota, fortaleciendo la relación a través de actividades lúdicas y divertidas, y ayuda a reducir la ansiedad y el aburrimiento cuando se quedan solos en la casa.

Por todo ello, es fundamental que nuestro amigo tenga juguetes con los cuales entretenerse.

En el mercado canino existen diferentes opciones, que van desde las típicas pelotas, peluches, discos volares y mordedores, hasta productos interactivos pensados para estimular la inteligencia de nuestro American Stanford.

Dentro de ese rubro, una de las opciones más conocidas y populares es el Kong. Se trata de un juguete de forma cónica, en cuyo interior se puede introducir comida. Está hecho de goma natural no tóxica bien resistente y, cuando se arroja, rebota de manera impredecible, lo que lo hace mucho más interesante.

De esta manera, ofrece dos posibilidades de juego: por un lado es ideal para arrojarlo lejos y que nos lo traiga, y por el otro se puede rellenar de alimentos para que se distraiga solo intentando sacarlos.

El Kong viene en cuatro modelos: el Puppy, de color celeste, que es ideal para cachorros; el Clásico, de color rojo, para perros adultos de cualquier raza; el Senior, de color violeta, para mascotas más viejas; y el Extreme, de color negro, para aquellos de mordida más potente.

Cada producto tiene la goma más blanda, más suave o más resistente, de acuerdo a cada tipo de animal, la edad, su fuerza y sus necesidades dentarias.

A su vez, cada categoría viene en diferentes tamaños, para que podamos elegir la opción justa para nuestro perro. En el caso de un American Stanford, posiblemente el Kong Extreme sea la elección adecuada, teniendo en cuenta sus potentes mandíbulas.

El juguete puede ser rellenado con granos de pienso, trocitos de salchicha, jamón, fruta, paté o cualquier otra cosa que le guste comer a nuestro compañero. Para sacar el contenido deberá manipularlo con las patas o lanzarlo al aire si es algo sólido, o bien sujetarlo para poder lamer el interior, en caso de ser un alimento húmedo.

Todo este proceso estimulará su mente y su cuerpo, y además es  muy útil para entretenerlo cuando se queda solo en la casa.  

Por otro lado, el Kong se lava muy fácil, dejándolo en remojo en agua y utilizando un cepillo de dientes viejo para quitar los residuos del interior. Por todo esto, se trata de un juguete ideal para nuestro American Stanford.

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